Flechabus quiere compartir junto a ustedes en su mes aniversario, su esencia, su personalidad, sus valores y creencias transitando la memoria de su fundador primero y la de sus seguidores después.
Para hablar de Flechabus y fundamentalmente para comprenderla hay que remontarse a los orígenes allá por el año 1959. La luz de aquellos años sólo puede aportarla el señor Hugo Derudder que por entonces vivía en Colonia El Carmen junto a su esposa Lelia Clara Blanc y sus tres hijos mayores: Yolanda, Raúl y Guillermo. Su actividad era el cultivo de arroz y con emoción recuerda que en aquel año, debido a las grandes inundaciones, había perdido casi toda la cosecha. Luego de consultarlo con su esposa decide trasladarse a Villa Elisa en tractor (único medio de transporte posible en la época) para pedirle consejo al señor Jáuregui para poner una línea de colectivos a Concepción del Uruguay. Al estar esta línea en manos del señor Ricardo Rojido, deciden trasladarse a Paraná para hablar con el Director de Transporte.
Parten en un colectivo de "La Flecha", propiedad del señor Bourband que, al llegar a la altura del río Gualeguaychú se empantana.
Al tomar conocimiento del interés de Derudder en poner una línea de colectivos, Bourband nervioso responde "hace seis meses que no trabajamos, si quiere le vendo, ya que quiere poner colectivo". Luego de sacar el colectivo del barro, regresan a Villa Elisa y en la confitería del señor Bilche (Avda Mitre y D’Elía) se cierra el pacto en 400.000 pesos. Bourband acompaña a Derudder al tractor y le dice "mañana me trae 100.000 pesos y la empresa es suya; el resto a un mes". Derudder recuerda que Bourband era un hombre de palabra, de los que decía "esto es así y así se hace".
La emoción permanece en los ojos de don Hugo cuando recuerda que camino a su casa pasa por lo de Pedro Orcellet, a proponerle una sociedad que acepta gustoso pues él también estaba cansado del campo. Le tiembla la voz cuando recuerda, la charla con su esposa; aceptar dar un vuelco a sus vidas; solicitar un adelanto al gerente general de la "Gallo", Domingo Sciancalépore; comprar una casita en Colón; trasladarse con su familia y su socio y quince días más tarde comenzar con la nueva empresa. Así nació, en aquel año lluvioso de grandes crecientes, la Empresa La Flecha, bajo la firma Derudder-Orcellet. Como un niño que evoca el recuerdo de los primeros juguetes de un día de Reyes, don Hugo habla de los dos primeros coches: dos "forcitos" nafteros modelo 46, uno de 24 asientos y el otro más pequeño, de 18.
Primero fue la línea Colón - Villaguay que más tarde se extendió a Paraná y por un tiempo la línea Colón - San Salvador. Con la mirada húmeda y perdida en el tiempo detalla la construcción de aquellos colectivos. "Era un esqueleto de madera armado sobre un chassis; una casilla a la que se le dejaba el hueco para las ventanillas; luego lo enchapaban, se colocaba las ventanillas y muchas veces los tenían que mojar para que se hinchara la madera y así lograr que no entrara tierra". Al principio hacían un viaje diario a Villaguay partiendo de Colón a eso de las seis o siete de la mañana para regresar a las 12 y estar en Colón a eso de las dos y media de la tarde. Luego realizaban un viaje expreso a Villa Elisa sobre las seis de la tarde. Ya en aquella época el camino a Elisa estaba asfaltado. Ellos eran los choferes manejando un día cada uno o un viaje diario cada uno.
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